Si eres de Vélez-Málaga debes saber esto de Pino: Es muy grave

06.05.2026

Vélez-Málaga no puede normalizar que se lancen mensajes públicos capaces de generar alarma entre trabajadores y vecinos sin que esos mensajes estén plenamente contrastados. Y eso es lo que ha ocurrido con la última publicación de José Pino sobre EMVIPSA. Usar una mentira para aprovecharse de ella en un entorno político, a nuestro parecer, ES MUY GRAVE. 

Pino ha difundido en redes una afirmación especialmente delicada: que la empresa municipal tendría problemas para pagar las nóminas y que los trabajadores "aún no han cobrado". No se trata de una crítica cualquiera. Hablar de nóminas, de supuestos problemas económicos y de trabajadores sin cobrar afecta directamente a familias, a la tranquilidad de una plantilla y a la imagen de una empresa pública.

Pero, según la información conocida, esa afirmación es falsa.

EMVIPSA habría enviado el dinero al banco el jueves 30 de abril y el lunes ya había empleados que habían recibido sus nóminas. Por tanto, el mensaje publicado por Pino trasladaba una situación de alarma que, a la vista de estos datos, no refleja la realidad del pago de los salarios.

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Esto es muy grave

Porque en política se puede criticar, fiscalizar, pedir documentos y exigir explicaciones. Eso es legítimo y necesario en democracia. Pero cuando se habla de las nóminas de trabajadores de una empresa municipal, la responsabilidad debe ser máxima. Antes de publicar una afirmación de ese alcance, cualquier representante público debería extremar la prudencia y comprobar hasta el último dato.

Pino no planteó una pregunta ni pidió una aclaración. Presentó como hecho una situación que, según la información disponible, era incorrecta. Y cuando se transmite a la ciudadanía que una empresa municipal no puede pagar a sus trabajadores, el daño ya está hecho: se genera preocupación, se alimentan dudas y se crea una imagen de caos que no se sostiene con los datos conocidos.

La gravedad no está solo en el contenido del mensaje, sino en sus efectos. Una publicación así puede preocupar a trabajadores que dependen de su nómina, puede inquietar a sus familias y puede deteriorar la confianza en una empresa pública. Por eso, los debates políticos no pueden construirse sobre afirmaciones que después quedan desmentidas por la realidad.

Vélez-Málaga debe saberlo: no todo vale para hacer oposición.

La crítica política tiene que ser dura cuando hace falta, pero también rigurosa. Una oposición útil fiscaliza con datos, pregunta con seriedad y denuncia con documentos. Lo que no puede hacerse es convertir una tramitación bancaria en un relato de alarma pública, especialmente cuando los pagos ya estaban en curso y algunos trabajadores ya habían cobrado.

Además, la publicación de Pino mezcla en un mismo mensaje acusaciones sobre EMVIPSA, VPO, supuesta falta de transparencia, presupuestos y nóminas. Esa acumulación de asuntos genera una sensación de escándalo generalizado, pero el punto más sensible de su mensaje —el supuesto impago a trabajadores— no se sostiene con la información conocida.

Y ese punto no es menor. Es el más delicado.

Porque una cosa es cuestionar la gestión de EMVIPSA y otra muy distinta es trasladar a los vecinos que hay problemas para pagar salarios cuando los hechos apuntan en sentido contrario. Ahí no hablamos de una simple diferencia política. Hablamos de una afirmación con consecuencias.

Por eso Pino debería explicar públicamente si contrastó esa información antes de difundirla. Debería aclarar por qué publicó que los trabajadores no habían cobrado cuando el dinero ya había sido enviado al banco y el lunes ya había empleados con la nómina ingresada. Y debería rectificar cualquier dato que no se ajuste a la realidad.

No se trata de impedir la crítica. Se trata de exigir responsabilidad

Los vecinos de Vélez-Málaga tienen derecho a una oposición firme, sí, pero también seria. Tienen derecho a que quien denuncia lo haga con datos comprobados. Tienen derecho a saber cuándo una afirmación pública genera una alarma innecesaria. Y tienen derecho a que no se utilicen asuntos tan sensibles como las nóminas de trabajadores para alimentar una confrontación política.

EMVIPSA puede y debe ser fiscalizada, como cualquier empresa pública. Pero los trabajadores no deben convertirse en el centro de una polémica basada en una información que no se corresponde con los hechos conocidos. Sus nóminas, su tranquilidad y la estabilidad de sus familias merecen respeto.

Por eso este asunto es grave

Grave porque afecta a trabajadores. Grave porque afecta a una empresa municipal. Grave porque afecta a la confianza de los vecinos. Y grave porque demuestra la necesidad de elevar el nivel del debate público en Vélez-Málaga.

La política local no puede convertirse en una competición por generar alarma en redes sociales. Las instituciones, las empresas públicas y los trabajadores merecen más rigor.

Y si alguien publica una afirmación incorrecta sobre el pago de nóminas, lo mínimo que debe hacer es rectificar, explicar qué ocurrió y asumir que en democracia la responsabilidad no solo se exige a quien gobierna: también a quien acusa

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