¿Por qué Víctor González no defendió a su compañera Charo Gómez ante los ataques de Pino?

El pleno del Ayuntamiento de Vélez-Málaga dejó una escena difícil de justificar políticamente. Mientras José Pino cargaba con dureza contra la concejala socialista Charo Gómez, cuestionando su lealtad y sugiriendo que "fichara" por el Grupo Independiente, el portavoz del PSOE, Víctor González, optaba por mirar hacia otro lado.
Ni una réplica.
Ni una matización.
Ni una defensa.
Y eso, en política, no es neutralidad: es posicionamiento.
Cuando el portavoz no ejerce de portavoz
El papel de un portavoz no es decorativo. Está para marcar línea, para responder ataques y, sobre todo, para respaldar a su grupo cuando uno de los suyos es señalado públicamente.
Lo ocurrido en el pleno dejó una imagen preocupante: una concejala socialista atacada directamente y su máximo representante político en la bancada sin intervenir.
La pregunta no es menor:
-
¿No quiso defenderla?
-
¿No pudo?
-
¿O simplemente no le interesaba hacerlo?
El silencio como mensaje
En política municipal, el silencio rara vez es casual. Y cuando el portavoz calla ante un ataque personal a una compañera, el mensaje que se proyecta es demoledor.
Puede interpretarse como:
-
Falta de liderazgo.
-
Falta de cohesión interna.
-
O una guerra soterrada dentro del propio PSOE local.
Porque si no hay fractura, ¿por qué no hubo respaldo inmediato?
Y si hay estrategia, ¿qué se está intentando proteger?
Un PSOE que proyecta debilidad
Más allá del contenido del ataque de Andalucía X Sí, lo relevante fue la imagen final: un grupo socialista que no se defiende ni a sí mismo en el momento clave.
La política es fondo, pero también forma. Y la forma que se vio en el pleno fue la de un portavoz ausente en el instante en que debía estar presente.
Si hay discrepancias internas, deberían aclararse.
Si hay liderazgo, debería ejercerse.
Porque lo que no puede permitirse un grupo político es que el silencio de su portavoz pese más que cualquier intervención de la oposición.
Y en este caso, el silencio de Víctor González habló demasiado.
