
Los bulos de la página Vélez - costa y la desinformación lanzada por el exalcalde de Vélez-Málaga Francisco Ignacio Delgado Bonilla en relación con el sorteo de viviendas protegidas de EMVIPSA vuelve a dejar una pregunta encima de la mesa que trasciende incluso el propio procedimiento de adjudicación: ¿qué interés político existe en intentar generar entre los vecinos la sensación de que el sorteo no será transparente cuando la documentación oficial establece precisamente lo contrario?
La convocatoria del procedimiento establece expresamente que el sorteo se celebra este 1 de septiembre en el Teatro Lope de Vega, ante notario y con carácter público, además de contemplarse su retransmisión en directo y la posterior publicación de los resultados.
Por tanto, afirmar o insinuar que EMVIPSA anunció un sorteo público y después decidió realizar algo diferente no encaja con lo establecido en la propia convocatoria.
El hecho de que la selección se efectúe mediante una herramienta informática bajo supervisión notarial tampoco convierte el acto en privado. Una cosa es el mecanismo utilizado para realizar una selección aleatoria y otra completamente diferente que el procedimiento pueda ser presenciado por los interesados.
¿Por qué generar entonces la idea de que se está ocultando algo?
Ahí aparece la principal cuestión política. Delgado Bonilla ha puesto públicamente el foco sobre EMVIPSA y sobre Jesús Pérez Atencia, pero parece olvidar un elemento fundamental: EMVIPSA es una empresa municipal del Ayuntamiento de Vélez-Málaga y el máximo responsable político del Ayuntamiento es el alcalde Jesús Lupiáñez, del Partido Popular.
Por tanto, intentar proyectar sobre este procedimiento una sombra de falta de transparencia no afecta exclusivamente a Atencia. También golpea directamente la credibilidad del gobierno municipal presidido por su compañero Jesús Lupiáñez. Persona que Bonilla eligió como su sucesor.
Y es precisamente ahí donde la actuación del exalcalde empieza a resultar difícil de comprender políticamente.
Delgado Bonilla no es un desconocido dentro del Partido Popular veleño. Fue durante años su máximo dirigente y alcalde de Vélez-Málaga. En noviembre de 2021, Jesús Lupiáñez tomó precisamente su relevo al frente del PP local después de más de diecinueve años de liderazgo de Delgado Bonilla. En aquel congreso, dirigentes provinciales y el propio Lupiáñez destacaron públicamente el trabajo y la trayectoria de su antecesor.
Precisamente por esa vinculación histórica resulta todavía más llamativo que quien ha tenido responsabilidades de primer nivel dentro del PP local mantenga una línea pública que, de manera reiterada, termina cuestionando a su propio compañero de partido, Jesús Lupiáñez.
¿Fiscalización o desgaste interno?
La pregunta resulta inevitable: ¿está Delgado Bonilla intentando fiscalizar una gestión concreta o sus mensajes están contribuyendo a desgastar políticamente a Jesús Lupiáñez desde dentro del propio entorno popular?
Porque si existe algún elemento concreto del procedimiento que considere irregular, lo razonable sería identificarlo, documentarlo y ponerlo en conocimiento de los organismos correspondientes.
Otra cosa muy diferente es lanzar sucesivamente interrogantes sobre supuestas reservas, información privilegiada, pagos o falta de transparencia sin aportar, junto a esas afirmaciones, pruebas que acrediten una manipulación del sorteo.
Más aún cuando uno de los principales argumentos utilizados —que el sorteo supuestamente ha dejado de ser público— puede comprobarse acudiendo simplemente a la convocatoria.
El sorteo es público. Es ante notario. Se celebra en el Teatro Lope de Vega. Los interesados pueden asistir y existe retransmisión. Con esos datos encima de la mesa, cabe preguntarse qué se pretende conseguir generando entre los solicitantes la percepción contraria.
Una posición difícil de explicar dentro del PP
La cuestión adquiere todavía mayor relevancia desde la óptica interna del Partido Popular. Si Delgado Bonilla mantiene responsabilidades orgánicas o forma parte de los órganos locales del partido, la contradicción política resulta aún más evidente: ¿qué sentido tiene pertenecer a la estructura de un partido mientras públicamente se cuestionan de manera continuada actuaciones del gobierno municipal dirigido por el alcalde de ese mismo partido?
No se trata de exigir silencio interno ni de impedir la crítica. Cualquier dirigente político puede discrepar de su organización. Pero cuando las críticas terminan afectando repetidamente a la imagen del gobierno de Jesús Lupiáñez, resulta legítimo preguntarse qué relación política existe realmente entre ambos y cuál es el objetivo de esa estrategia pública.
Y, sobre todo, quién sale beneficiado.
Porque si el objetivo fuera exclusivamente garantizar la transparencia del sorteo, hay una forma muy sencilla de comprobarlo: acudir esta tarde al Teatro Lope de Vega y presenciarlo.
De defender a Lupiáñez a cuestionar el gobierno que preside
La situación resulta aún más llamativa si se observa la trayectoria política de ambos.
Delgado Bonilla y Lupiáñez compartieron durante años responsabilidades dentro del Partido Popular y del Ayuntamiento. Ya durante la etapa de Delgado Bonilla como alcalde, Lupiáñez ocupaba responsabilidades destacadas en su gobierno municipal.
Posteriormente fue el propio Lupiáñez quien tomó el testigo de Delgado Bonilla al frente del Partido Popular de Vélez-Málaga.
Por eso la pregunta hoy resulta inevitable: ¿Qué ha ocurrido para que quien durante años fue uno de los principales referentes del PP veleño termine alimentando públicamente polémicas que perjudican al Ayuntamiento presidido por el que debería ser, en teoría, su compañero de partido?
¿Existe una discrepancia sobre EMVIPSA? ¿Existe un enfrentamiento político más profundo? ¿O existe simplemente interés en que determinadas actuaciones del actual gobierno municipal no puedan convertirse en éxitos de Jesús Lupiáñez?
Son preguntas que únicamente Delgado Bonilla puede responder.
Lo que sí puede comprobar cualquier vecino es mucho más sencillo: el sorteo anunciado por EMVIPSA es público. A partir de ahí, intentar convencer a los ciudadanos de lo contrario ya no es una discusión sobre un bombo, unas bolas o un programa informático. Es una discusión política.
Y quizás ha llegado el momento de que Francisco Delgado Bonilla explique no solo qué piensa del sorteo, sino también qué papel quiere jugar dentro del Partido Popular de Vélez-Málaga y cuál es realmente su posición respecto al alcalde de su propio partido, Jesús Lupiáñez.
