¿Quién financia Vélez-Costa? ¿Se está pagando a los que escriben? ¿Se regalan viajes y comidas?

La página de Facebook Vélez-Costa continúa generando interrogantes cada vez más incómodos sobre su financiación, su funcionamiento interno y, especialmente, sobre las verdaderas motivaciones que parecen guiar sus publicaciones.
A día de hoy, no existe información pública verificable que aclare quién sostiene económicamente la página ni bajo qué modelo opera, una opacidad que contrasta con la intensidad y el sesgo que muchos observadores atribuyen a sus contenidos.
Financiación opaca y ausencia total de explicaciones
No se ha explicado si Vélez-Costa se financia con recursos personales, aportaciones externas o apoyos de terceros con intereses concretos. Tampoco se ha aclarado si existen patrocinadores encubiertos o colaboraciones económicas indirectas, lo que ha alimentado sospechas sobre su independencia real.
La falta de cualquier ejercicio de transparencia ha provocado que las preguntas se multipliquen sin que nadie las responda.
Remuneraciones y posibles incentivos
Otra cuestión sin aclarar es si quienes escriben y gestionan la página reciben pagos o compensaciones. Algunos vecinos se preguntan si, además de dinero, podrían existir beneficios en especie, como viajes, comidas u otros incentivos, vinculados a la actividad de la página o al enfoque de determinados contenidos.
De nuevo, no hay explicaciones públicas que despejen estas dudas.
Una fijación reiterada con determinados objetivos
Más allá del aspecto económico, las críticas se centran en la línea editorial de la página, que según diversos sectores estaría marcada por una obsesión constante contra el Grupo Independiente y contra Jesús Pérez Atencia.
Quienes sostienen esta tesis hablan de una reiteración sistemática de publicaciones negativas, interpretadas como una campaña de desgaste que, a su juicio, roza el acoso, la persecución personal o incluso la difamación, aunque estas valoraciones no han sido evaluadas judicialmente, aunque sí denunciadas.
La frecuencia y el tono de estos contenidos llevan a algunos a preguntarse si la página responde más a un ajuste de cuentas que a un interés informativo real.
Hipótesis de odio y revancha personal
Entre las interpretaciones que circulan con más insistencia figura la idea de que los autores de la página podrían actuar movidos por una animadversión profunda hacia Torre del Mar, lo que explicaría el enfoque de muchos de sus mensajes.
Otras voces van más allá y apuntan a una posible motivación de venganza personal, relacionada con conflictos laborales pasados y con el hecho de que alguno de los responsables habría sido apartado de su trabajo. Estas afirmaciones no han sido probadas, pero siguen apareciendo en el debate público precisamente por la ausencia de explicaciones oficiales.
El silencio como única respuesta
Este medio ha intentado recabar la versión de los responsables de Vélez-Costa para aclarar su financiación, su estructura interna y las acusaciones que se repiten sobre su actividad. No ha habido respuesta.
Mientras ese silencio se mantenga, las dudas seguirán creciendo:
¿Quién financia realmente la página?
¿Se paga o compensa a quienes escriben?
¿Existe una motivación política o personal detrás de sus ataques reiterados?
La falta de transparencia, lejos de cerrar el debate, lo mantiene abierto y cada vez más enconado.
