El autor de la página Vélez-Costa, contra las cuerdas: Sigue sumando causas por mentiras y difamaciones contra Torre del Mar

El responsable de la página de Facebook Vélez Costa vuelve a situarse en el centro de la polémica y podría abrirse un nuevo frente judicial tras difundir otra publicación cargada de acusaciones personales contra el primer teniente de alcalde de Vélez-Málaga y teniente de alcalde de Torre del Mar, Jesús Pérez Atencia.
En esta ocasión, la página asegura que varias empresas malagueñas han comenzado a rechazar currículums de vecinos de Vélez-Málaga por los supuestos problemas del transporte público. Una afirmación gravísima que se presenta como una noticia contrastada, pero que aparece completamente huérfana de pruebas, que usa la IA y que es una fake news en toda regla.
No se identifica una sola empresa. No se aporta una oferta de trabajo. No aparece el testimonio verificable de ningún responsable de Recursos Humanos. Tampoco se muestra ningún correo electrónico, conversación, documento o comunicación en la que una compañía rechace una candidatura por el lugar de residencia del aspirante.
Ni siquiera se ofrece el nombre —aunque fuese preservando su identidad— de una persona que haya perdido realmente una oportunidad laboral por este motivo.
Una historia sin empresas, sin trabajadores y sin pruebas
La página utiliza expresiones genéricas como "vecinos denuncian" o "empresas de Málaga prefieren no recoger currículums", pero no explica quiénes son esos vecinos, cuántas empresas habrían adoptado esa supuesta decisión, cuándo se produjeron los hechos ni cómo han sido comprobados.
El responsable de Vélez Costa pretende transformar un relato anónimo y sin respaldo documental en una información categórica que puede generar alarma entre las personas desempleadas del municipio. Lo más sustancioso es que el propio padre del autor de esos artículos-basura apoya lo que hace su hijo en redes sin tener conciencia de las consecuencias que este tipo de acciona va a acarrearle.
Criticar las frecuencias, los horarios o el funcionamiento del transporte público es absolutamente legítimo. También lo es reclamar mejoras y pedir responsabilidades políticas. Lo que no resulta admisible es inventar consecuencias laborales, atribuirlas a empresas desconocidas y presentarlas ante miles de usuarios como hechos demostrados.
Cuando alguien afirma que numerosas compañías están discriminando laboralmente a los vecinos de un municipio, tiene la obligación mínima de demostrarlo. De lo contrario, no estamos ante información, sino ante propaganda fabricada para provocar indignación y atacar políticamente.
Vélez Costa no responde a ninguna de estas preguntas porque su publicación no contiene información contrastada. Contiene una acusación lanzada al aire con el único propósito aparente de deteriorar la imagen personal y política de Atencia.
La libertad de expresión no ampara cualquier acusación
La libertad de expresión protege la crítica política, incluso cuando es dura, molesta o incómoda. Sin embargo, no concede un derecho ilimitado a inventar hechos, atribuir comportamientos irregulares o lesionar el honor de una persona mediante afirmaciones realizadas con conocimiento de su falsedad o con un desprecio temerario hacia la verdad.
El Código Penal define la calumnia como la imputación de un delito realizada con conocimiento de su falsedad o con temerario desprecio hacia la verdad. También considera injuria la expresión que lesiona la dignidad de otra persona, menoscaba su fama o atenta contra su propia estimación, estableciendo que la imputación falsa de hechos puede alcanzar relevancia penal cuando concurren las circunstancias exigidas legalmente.
Corresponderá exclusivamente a los tribunales determinar si esta publicación reúne los requisitos necesarios para ser considerada delictiva. Pero existen elementos suficientes para que los afectados estudien nuevas acciones legales por una posible vulneración del derecho al honor y por la difusión pública de acusaciones que no aparecen acompañadas de prueba alguna.
El Código Penal considera que las injurias o calumnias se realizan con publicidad cuando se propagan mediante medios de comunicación o mecanismos de eficacia semejante, y contempla también la posible responsabilidad civil del titular del medio a través del cual se difunden.
Una página que acumula polémicas y actuaciones judiciales
Esta nueva publicación no aparece como un episodio aislado. Vélez Costa lleva meses difundiendo ataques personales, acusaciones de enchufismo, comentarios ofensivos y relatos no acreditados contra Jesús Pérez Atencia, el Grupo Independiente Pro Municipio de Torre del Mar y diferentes personas vinculadas al pueblo torreño.
Atencia ya hizo público que había ampliado una denuncia aportando nuevo material relacionado con las publicaciones y ataques difundidos contra él. Ahora, este nuevo contenido podría sumarse a la documentación ya recopilada y convertirse en otro elemento que deba ser examinado judicialmente.
También se han denunciado anteriormente montajes, manipulaciones de imágenes, utilización de cabeceras ajenas y una constante campaña de descrédito basada en insinuaciones y acusaciones presentadas sin documentos que las respalden.
El problema ya no es que Vélez Costa critique al Gobierno municipal. El problema es que parece haber sustituido la fiscalización política por una estrategia de señalamiento personal en la que cualquier acusación sirve, aunque no se identifiquen fuentes ni se aporten pruebas.
El transporte debe mejorarse, pero no utilizarse para fabricar bulos
El transporte público es un asunto serio. Los vecinos tienen derecho a exigir puntualidad, mejores frecuencias, conexiones suficientes y sistemas adecuados para comprar sus billetes. Todas las administraciones implicadas tienen la obligación de escuchar esas demandas y trabajar para solucionar las deficiencias que puedan existir.
Pero precisamente porque se trata de un servicio esencial, resulta irresponsable utilizarlo para generar miedo entre las personas que buscan trabajo.
Afirmar que las empresas malagueñas están dejando de aceptar currículums de vecinos de Vélez-Málaga puede perjudicar la imagen del municipio, sembrar preocupación entre sus habitantes e incluso trasladar una visión falsa de sus trabajadores fuera de la comarca.
Quien realmente defienda a Vélez-Málaga debería ser el primero en demostrar una afirmación de semejante gravedad. Publicarla sin pruebas no ayuda a ningún desempleado, no mejora los autobuses y no resuelve ningún problema. Únicamente alimenta una campaña política basada en el enfrentamiento.
Vélez Costa vuelve a confundir libertad de expresión con impunidad. Criticar es un derecho. Mentir, difamar y acusar sin pruebas puede tener consecuencias.
Esta vez, el responsable de la página podría haber vuelto a cruzar una línea que ya no se resolverá con publicaciones incendiarias ni con titulares escritos en mayúsculas. Tendrá que responder con nombres, documentos y pruebas allí donde corresponda.
Porque en las redes sociales se puede escribir casi cualquier cosa, pero ante un tribunal las acusaciones deben demostrarse.
