El autor de Vélez-Costa sigue acorralado por la justicia y se postula ahora en contra de los negocios de Torre del Mar

La página Vélez-Costa vuelve a situarse en el centro de la basura mediática como una cloaca donde habita el autor de sus textos y colaboradores con nombre y apellidos que desvelaremos en breve.
Mientras su responsable afronta las consecuencias judiciales derivadas de sus publicaciones —con una denuncia ampliada y documentación que, según los denunciantes, ya se encuentra en manos del juzgado—, ahora pretende dar lecciones sobre cómo debe actuar la Tenencia de Alcaldía de Torre del Mar.
Su última ocurrencia consiste en exigir que la administración instale una pantalla gigante, sufragada con dinero público y de acceso gratuito, para retransmitir los partidos de la selección española. Una petición que Vélez-Costa ha realizado públicamente en varias ocasiones a través de sus redes sociales.
Lo sorprendente es que esta propuesta se formule sin dedicar una sola palabra a los bares, restaurantes y establecimientos hosteleros de Torre del Mar que llevan semanas preparándose para ofrecer los encuentros del Mundial a sus clientes.
Muchos de estos negocios han invertido en televisores, proyectores, terrazas, personal, productos y reservas para una noche especialmente importante. Son establecimientos que pagan impuestos, alquileres, suministros, salarios y licencias durante todo el año, y que ven en la final del Mundial una oportunidad para incrementar su actividad.
Frente a ellos, Vélez-Costa propone colocarles delante una alternativa financiada por la administración, completamente gratuita y sostenida con el dinero de todos. Es decir, competir desde lo público contra quienes mantienen abiertos sus negocios con esfuerzo y recursos propios.
Aunque la expresión "competencia desleal" tiene un significado jurídico concreto, resulta evidente que, desde una perspectiva económica y política, una retransmisión pública gratuita podría restar clientes precisamente a los establecimientos que ya ofrecen el partido. Más aún cuando la final entre España y Argentina se disputará el domingo 19 de julio, a las 21:00 horas, en plena temporada turística y en una de las jornadas con mayor expectativa de consumo para la hostelería.
La Tenencia de Alcaldía de Torre del Mar ha optado por una decisión mucho más responsable: invitar a vecinos y visitantes a seguir el encuentro desde los bares y terrazas, apoyando así al comercio local, y concentrar una eventual celebración de la victoria de España en el Paseo Marítimo. La postura municipal ha sido explicada públicamente por el teniente de alcalde, Jesús Pérez Atencia.
Es una fórmula equilibrada. El partido genera actividad económica para los establecimientos y, en caso de victoria, Torre del Mar contará con un punto común de celebración abierto a toda la ciudadanía.
Pero esta solución parece no satisfacer al responsable de Vélez-Costa, más interesado en atacar cualquier decisión procedente de la Tenencia de Alcaldía que en valorar las consecuencias de sus propuestas sobre los pequeños empresarios.
Resulta especialmente contradictorio que una página que asegura defender permanentemente los intereses de Torre del Mar reclame ahora una medida que podría perjudicar directamente a decenas de negocios de la localidad. Defender Torre del Mar no consiste únicamente en publicar mensajes agresivos desde un ordenador. También significa respaldar a sus comerciantes, a sus camareros, a sus autónomos y a las familias que dependen de la campaña de verano.
Vélez-Costa parece haber elegido nuevamente el ruido frente a la responsabilidad. Primero convierte las redes sociales en un espacio de insultos, acusaciones y persecución personal; después, cuando esas actuaciones comienzan a encontrar respuesta en los tribunales, intenta presentarse como portavoz de los vecinos. Y ahora se postula a favor de utilizar recursos públicos para competir con los negocios privados de Torre del Mar.
La Tenencia de Alcaldía ha tomado una decisión sensata: apoyar a la selección española, pero también a quienes levantan cada día las persianas de sus establecimientos.
Mientras unos trabajan para generar actividad económica, empleo y ambiente en Torre del Mar, otros se limitan a lanzar ocurrencias desde Facebook, aunque estas puedan terminar perjudicando a los mismos empresarios que dicen defender.
