El delirio de Vélez Costa: Insulta al ilustre notario de Vélez, Juan Deus, por su venganza personal contra Emvipsa

Quizá su padre no lo educó como debiera; lo pudo haber dejado como caso perdido y quizá es el fruto de lo que hoy es el autor de Vélez-Costa, Ismael Padilla, un personaje que en su caída en picado ha encontrado una nueva víctima, el ilustre notario Juan Deus, por el cual han pasado familias veleñas desde hace décadas y que ahora es cuestionado por Padilla, insultándolo de manera pública en respuesta a su venganza personal por haber sido despedido de Emvipsa por sustraer documentos. Unos hechos probados judicialmente y confirmados hasta dos veces por un juez.
Las últimas publicaciones de Vélez-Costa sobre el sorteo de VPO de Vélez-Málaga han dejado de parecer una crítica política para convertirse en una sucesión de insultos, insinuaciones y acusaciones cada vez más graves.
La página habla de «tongo», «circo», «banda», compara el procedimiento con El Padrino y llega a poner bajo sospecha al notario Juan Deus, simplemente porque intervino desde su despacho mientras el acto podía seguirse públicamente.
Pero una cosa es cuestionar un procedimiento y otra muy distinta insinuar que un notario participa en algo oscuro sin aportar una sola prueba.
Se saca de la manga lo que llama «tongo». Para afirmar algo así hay que acreditar que el resultado fue manipulado. Lo demás es alimentar sospechas.
Y hacerlo públicamente tiene límites. Las acusaciones falsas que dañan el honor pueden acabar en reclamaciones civiles y, en determinados casos, incluso en responsabilidades penales por injurias o calumnias.
Lo verdaderamente preocupante es el nivel de fijación que reflejan estas publicaciones: cualquier cosa relacionada con Atencia termina convertida en conspiración, escándalo o película de mafiosos.
Si además existe, como se sostiene, un conflicto previo del responsable de esas publicaciones con EMVIPSA y una resolución judicial relacionada con documentación de la empresa, ayuda a entender por qué determinadas críticas parecen haber pasado de lo político a lo personal.
Otro aspecto ha sido que el evento lo ha presentado el periodista Jesús Hurtado, al que el autor de Vélez Costa le ha demostrado especial inquina por haber sido el elegido para ser speaker de la Carrera de la Policía Nacional de este año en detrimento de su padre, quien tuvo una gran pataleta por haber sido descartado en este 2026 y llegó a culpar a este medio digital por ello.
Vélez-Costa puede criticar todo lo que quiera. Lo que no puede hacer es sustituir pruebas por insultos, insinuaciones y delirios. Y mucho menos arrastrar el prestigio de un notario para alimentar una guerra personal.
Porque es su guerra y además demuestra muy malas intenciones, alimentadas por un grupo de personas que parecen tener intereses en la política veleña. Personas así, movidos por el odio y la sed de venganza, no tienen un largo recorrido.
Penoso que su padre no consiguiera encauzar la vida de un hijo que parece descarrilado y cuyo futuro se advierte muy negro.
