RUPTURA TOTAL: Pino se queda solo presentando a 'su' candidata y los concejales de AXSí le dan la espalda

21.04.2026

Lo que pretendía ser una presentación "estelar" de Carmen Vigo como gran apuesta de Andalucía Por Sí por la provincia de Málaga ha acabado retratando una escena demoledora: José Pino, políticamente solo, sin respaldo visible de buena parte de los suyos y con una imagen de debilidad que ya no se puede ocultar.

Se repite la historia de las últimas elecciones autonómicas, donde su candidato de entonces tampoco tuvo el respaldo de los propios de su partido. De hecho, ofrecía una imagen desoladora repartiendo papeletas con Pino al lado, por barrios de Vélez-Málaga, sin ningún tipo más de apoyo.

La pregunta en Vélez-Málaga ya corre de boca en boca: ¿qué está pasando dentro de AxSí para que su portavoz aparezca cada vez más abandonado por sus propios concejales? Porque una cosa es vender euforia y mentiras en una nota de prensa, y otra muy distinta es lo que se ve cuando llega la hora de dar la cara. Y lo que se vio fue a un Pino aislado, sin músculo, sin equipo y sin esa foto de unidad que cualquier partido mínimamente ordenado habría cuidado al milímetro.

De hecho, en los mismos plenos y de manera pública ya los mismos de su partido lo han evidenciado, mientras él, con gestos autoritarios los ha mandado a callar sin ningún tipo de escrúpulos. 

De seis concejales, Pino se ve solo. Y eso, en política, no suele ser casualidad.

Eso suele ser síntoma.

Síntoma de desgaste.

Síntoma de fractura.

Síntoma de un liderazgo que empieza a hacer agua.

Mientras el comunicado intentaba vender a Carmen Vigo como la gran esperanza andalucista y el "preludio" del supuesto cambio en Vélez-Málaga, la realidad dejó una estampa mucho más cruda: ni siquiera en un acto tan señalado parecen cerrar filas con José Pino. Y cuando tus propios compañeros no te arropan en uno de los días que más necesitabas exhibir fuerza, el mensaje que se lanza es devastador.

Porque aquí la cuestión no es solo dónde estaban unos u otros. La cuestión de fondo es mucho más seria: ¿por qué no estaban?

¿Desgana?

¿Distancia interna?

¿Falta de confianza?

¿Cansancio con una forma de dirigir basada en el "yo, yo y yo"?

En la calle ya hay quien se hace otra pregunta todavía más incómoda: ¿han dejado de seguirle porque están hartos de un liderazgo autoritario, personalista y absorbente? Esa es la sombra que planea sobre AxSí en Vélez-Málaga, y cada aparición en solitario de Pino no hace más que agrandarla.

Porque Pino lleva tiempo queriendo proyectar la imagen de líder incontestable, de hombre fuerte, de portavoz que lo controla todo y marca el paso a todos. Pero la política tiene una regla muy sencilla: al verdadero líder se le ve rodeado; al dirigente desgastado se le ve solo. Y la foto de esta presentación, lejos de reforzarlo, lo ha dejado en evidencia.

También Carmen Vigo sale perjudicada de esta operación de propaganda fallida. Lo que debía ser una presentación ilusionante ha quedado empañada por la sensación de que su candidatura nació con un problema añadido: el ruido interno y la debilidad orgánica del propio grupo que dice respaldarla. Si el estreno de la candidata número uno ya transmite división, mal arranque para quien pretende presentarse como símbolo de renovación y fortaleza. 

Tampoco Carmen Vigo ha sido del agrado de miembros de Andalucía X Sí consultados por La Nueva Axarquía. De hecho, nos informan que al igual que Pino fue una de las cercanas a Marcelino Méndez cuando este ostentaba cargo autonómico y de ahí pasó a Turismo Andaluz. De hecho estamos recopilando información para saber de qué manera entró en este órgano de la Junta de Andalucía. 

Es por eso que la imagen que queda en el partido de Pino es otra: la de un partido que intenta aparentar solidez mientras por dentro enseña grietas cada vez más visibles. Y en política, cuando hay que forzar tanto el relato, es porque la realidad no acompaña.

En Vélez-Málaga ya no solo se comenta la candidatura de Carmen Vigo, el porqué de su elección, quién la ha elegido y los motivos. Además se comenta esa soledad de José Pino. Y cuando un portavoz necesita más adjetivos en una nota que concejales a su lado en una presentación clave, es que algo muy serio falla.

La gran duda ya no es si AxSí quiere vender cambio.

La gran duda es si dentro de AxSí todavía creen en José Pino.

Porque quizá el problema no esté fuera.

Quizá el problema esté dentro.

Y quizá por eso, cada vez que llega una cita importante, Pino aparece más como un jefe abandonado que como un líder respaldado.

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