Los andalucistas de Pino, Vox y PSOE encubren a Pedro Sánchez para señalar al Gobierno de Vélez con la tasa de basura

24.09.2026

Los andalucistas de José Pino, Vox y PSOE convocan una manifestación contra el Ayuntamiento de Vélez-Málaga por la tasa de basura. Pero hay algo que todos los vecinos deben saber: la obligación de establecer esta tasa viene de una ley estatal aprobada durante el Gobierno de Pedro Sánchez. Aunque Pino llegara a ser alcalde, no podría eliminarla simplemente porque quisiera. Es algo obligatorio que ninguna persona puede quitar, pero su engaño sigue día tras día para hacer del populismo su única arma.

José Pino, PSOE y Vox (qué pensaría Abascal de esta sinrazón) protestarán contra la tasa de basura que están pagando los vecinos, comerciantes y empresarios del municipio. A ninguno se la va a oír decir quién obliga a los ayuntamientos a establecer esta tasa

La respuesta tiene fecha y nombre: abril de 2022, durante el Gobierno de Pedro Sánchez.

Ese año se aprobó la Ley 7/2022, que obliga a los ayuntamientos de España a establecer una tasa específica para pagar el servicio de recogida y tratamiento de residuos. No es una ley que se haya inventado el Ayuntamiento de Vélez-Málaga. Se aplica a todos los municipios españoles.

¿Y si José Pino llega a ser alcalde? ¿Puede quitar la tasa de basura? La respuesta es tajante: NO

Imaginemos que mañana José Pino llega a la Alcaldía de Vélez-Málaga y anuncia que quiere eliminar la tasa de basura. ¿Puede hacerlo? NO.

¿Puede ordenar que nadie vuelva a pagarla porque es el alcalde? TAMPOCO.

¿Puede reunir a sus concejales y decidir que en Vélez-Málaga ya no se cumple esa obligación legal? NO.

La razón es muy sencilla: un alcalde está obligado a cumplir las leyes estatales, igual que cualquier otro ciudadano.

Mientras siga vigente el artículo 11.3 de la Ley 7/2022, el Ayuntamiento deberá disponer de una tasa o prestación específica que cubra el coste del servicio de residuos.

Los funcionarios del Ayuntamiento también tienen algo que decir

Hay otro detalle que resulta fundamental. Un Ayuntamiento no funciona únicamente con las decisiones de sus políticos. También están los funcionarios, que tienen la obligación de comprobar que los acuerdos municipales cumplen las leyes.

Por ejemplo, el secretario municipal asesora sobre la legalidad de los acuerdos y la Intervención controla los aspectos económicos y presupuestarios. Si un alcalde quisiera eliminar la tasa sin respetar la legislación estatal, los servicios municipales tendrían que advertir de los problemas legales que plantea esa decisión.

Los funcionarios no tienen un veto automático sobre cualquier decisión política, pero sus informes y controles forman parte de los procedimientos administrativos y pueden impedir que se tramite normalmente una medida contraria a la ley.

Ser alcalde no significa poder hacer lo que uno quiera. Significa gobernar cumpliendo las leyes.

Si se quiere eliminar esa obligación general para los ayuntamientos españoles, la legislación estatal tendría que modificarse por los procedimientos correspondientes. Esa es la diferencia entre protestar por las cantidades que se cobran en Vélez-Málaga y reclamar que desaparezca la obligación de establecer la tasa.

La pregunta que queda para el 7 de octubre

José Pino, PSOE y Vox compartirán una manifestación frente al Ayuntamiento para reclamar cambios en la tasa de basura. Los vecinos tienen derecho a protestar y a exigir que sus recibos sean correctos.

Pero también tienen derecho a conocer quién aprobó la ley que obliga a establecerla y qué puede cambiar realmente un alcalde. La obligación de establecer la tasa procede de una ley estatal aprobada durante el Gobierno de Pedro Sánchez. 

Ni José Pino ni ningún otro alcalde pueden eliminar por su cuenta una obligación establecida por una ley estatal vigente. Una manifestación puede pedir cambios. Un alcalde puede modificar una ordenanza dentro de la ley. Pero ninguno puede hacer desaparecer una obligación legal simplemente porque lo anuncie en un discurso populista, barriobajero y basado en la mentira de un Pino que está perdiendo el norte. Mucho menos al lado de VOX y el PSOE. 

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