La IA se ríe de José Pino: quiso crea un vídeo paseando por Vélez y acaba en Esmeraldas

14.09.2026

El candidato de Andalucía Por Sí recurre a la inteligencia artificial para fabricar una escena caminando entre vecinos, pero el resultado transforma por completo el entorno, modifica incluso su propio aspecto y muestra una ciudad difícilmente reconocible como Vélez-Málaga y más cercana a la ecuatoriana Esmeraldas de su amigo íntimo Vicko Villacís.

José Pino ha conseguido convertir uno de sus últimos vídeos políticos en todo un ejemplo de cómo la inteligencia artificial puede terminar jugando en contra de quien la utiliza.

El candidato de Andalucía Por Sí a la Alcaldía de Vélez-Málaga ha difundido una pieza elaborada mediante inteligencia artificial en la que pretende aparecer caminando por las calles del municipio, rodeado de ciudadanos y proyectando una imagen de cercanía y respaldo popular.

El problema es que la IA parece haber tenido otros planes.

El Vélez-Málaga que aparece en el vídeo resulta prácticamente irreconocible. Las calles, edificios, perspectivas e incluso las imágenes aéreas utilizadas en la composición no se corresponden con algunos de los espacios más reconocibles de la ciudad.

Pero el resultado se vuelve todavía más llamativo cuando aparecen los personajes generados alrededor de Pino.

La estética escogida por la inteligencia artificial parece sacada de cualquier lugar menos de Vélez-Málaga. Algunas mujeres aparecen con vestimentas que evocan una ambientación latinoamericana y, en el caso de varios hombres, la IA construye una estética rural y tropical que recuerda más a trabajadores representados en zonas agrícolas dedicadas al banano, al cacao fino de aroma o a la palma africana que a vecinos paseando por el centro de Vélez-Málaga.

No se trata, obviamente, de las personas reales de ningún lugar, sino del extraño imaginario generado por la propia inteligencia artificial utilizada en el vídeo. Y ahí aparece inevitablemente una comparación especialmente incómoda para Pino: Esmeraldas, Ecuador.

La ironía resulta todavía mayor después de que Pino ejerciera en 2024 como anfitrión en Vélez-Málaga del alcalde de Esmeraldas, Vicko Villacís, con quien llegó a abordar públicamente posibles acuerdos de colaboración y un eventual hermanamiento entre ambas ciudades. Villacís permanece actualmente en prisión preventiva en Ecuador dentro del denominado caso Blindaje, en el que se investiga un presunto delito de lavado de activos.

Ni Vélez parece Vélez ni Pino parece Pino

La inteligencia artificial tampoco ha tenido demasiada consideración con el protagonista. En distintas secuencias, el rostro y la apariencia de José Pino quedan reinterpretados hasta el punto de que cuesta identificar al político veleño.

El vídeo pretendía mostrar al candidato recorriendo su ciudad y acompañado por numerosos vecinos, pero termina ofreciendo precisamente la sensación contraria: un escenario artificial, personas artificiales, edificios artificiales y hasta un José Pino artificial paseando por Esmeraldas.

Y esa es quizá la cuestión que más comentarios puede generar.

Para grabarse caminando por Vélez-Málaga no era necesaria ninguna inteligencia artificial. Bastaba con salir a la calle. Pino podía haber recorrido la plaza de Las Carmelitas, calle Canalejas, Las Tiendas, San Francisco, Reñidero o cualquiera de los barrios de la ciudad acompañado de personas reales.

Sin embargo, ha preferido recurrir a un escenario generado por ordenador para representar esa imagen de candidato rodeado de ciudadanos.

De Vélez-Málaga a "Esmeraldas" por obra de la inteligencia artificial

El resultado tiene además una enorme carga de ironía política. Pino quiso proyectarse caminando por Vélez-Málaga y la inteligencia artificial terminó construyendo una ciudad que, visualmente, en algunos pasajes parece tener bastante más relación con un escenario tropical latinoamericano que con la capital de la Axarquía.

Calles que no son reconocibles, imágenes aéreas que no parecen corresponderse con Vélez-Málaga, vestimentas ajenas al paisaje urbano veleño y personajes masculinos recreados con una estética que parece propia de una explotación agrícola tropical.

Banano, cacao o palma africana parecen encajar mejor con la escenografía inventada por la IA que la propia plaza de Las Carmelitas.

La coincidencia resulta especialmente desafortunada después de la polémica generada durante los últimos meses por la relación política de Pino con Vicko Villacís y por la visita que el alcalde ecuatoriano realizó a Vélez-Málaga.

Lo que pretendía ser un vídeo solemne de presentación política ha terminado convertido en una caricatura involuntaria. Porque el gran problema del vídeo no es solamente que la inteligencia artificial falle. Es que falla precisamente en aquello que Pino pretendía reivindicar: Vélez-Málaga, sus calles, sus vecinos y hasta su propia imagen.

El candidato quiso fabricar mediante inteligencia artificial la estampa de un político caminando arropado por la ciudadanía. Y terminó consiguiendo algo muy diferente: un Vélez-Málaga que no parece Vélez-Málaga, unos vecinos que no existen y un José Pino que, por momentos, ni siquiera parece José Pino.

Todo artificial menos el ridículo.

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