Pino se recrea en la Feria de Vélez pero lleva años sin acudir a la de Torre del Mar: ¿La quiere eliminar?

30.09.2026

José Pino vuelve a quedar en el centro de la polémica por su doble discurso sobre las celebraciones del municipio. Mientras lleva años sin acudir a la Feria de Torre del Mar y critica sus eventos, sí se deja ver en el pregón de San Miguel de Vélez-Málaga. Los cohetes de la Virgen del Carmen para José Pino y sus pseudomedios de comunicación generan reproches, pero el espectáculo pirotécnico de Vélez no provoca las mismas críticas. Una diferencia de criterio que exige explicaciones y que denota que Pino no mira con buenos ojos a Torre del Mar y donde no nos equivocamos cuando anunciamos que su intención es que Torre del Mar no tenga eventos de ningún tipo.

La Feria de San Miguel de Vélez-Málaga vivió anoche una de sus grandes citas con el magnífico pregón de Sergio Pérez, conocido cariñosamente como 'El Cindindi'. Una noche de celebración, tradición y orgullo veleño que contó con la asistencia del portavoz de Andalucía Por Sí, José Pino.

Hasta ahí, todo normal. Lo llamativo aparece cuando se compara su presencia en Vélez con la actitud que mantiene hacia los acontecimientos festivos de Torre del Mar, donde hace años que no acude a ninguno, dando la espalda al tejido asociativo y empresarial a los que simple y llanamente no le interesa. 

Pino encuentra tiempo para acudir a la Feria de San Miguel, pero acumula años de ausencias en la Feria de Santiago y Santa Ana de Torre del Mar, romerías, carnavales y cualquier tradición. Y mientras participa en las celebraciones veleñas, sus críticas y las de medios afines se concentran en la programación festiva del núcleo costero. En resumen, parece que su animadversión no es solo contra el Grupo Independiente, es contra Torre del Mar. 

La pregunta resulta inevitable: ¿qué tienen de malo las fiestas de Torre del Mar que no tengan las de Vélez-Málaga? Los cohetes de Vélez son fiesta; los de Torre del Mar, fanfarria y fuegos. 

Uno de los ejemplos más evidentes de este diferente criterio se encuentra en las celebraciones pirotécnicas. Los cohetes de la procesión de la Virgen del Carmen de Torre del Mar han sido objeto de críticas. Sin embargo, el espectáculo pirotécnico que acompañó anoche a las celebraciones de San Miguel en Vélez-Málaga no ha recibido una respuesta equivalente por parte de Pino, de hecho estuvo encantado con publicaciones diferentes en sus redes sociales. 

¿Acaso el ruido cambia dependiendo de dónde se lancen los cohetes? ¿Las molestias desaparecen cuando la celebración tiene lugar en Vélez? ¿O es que hay tradiciones que merecen respeto y otras que pueden convertirse en blanco de la oposición política?

La incoherencia que refleja esta comparación no está en defender la pirotecnia de una localidad o de otra. Está en utilizar argumentos distintos ante acontecimientos similares.

Y esa diferencia merece una explicación pública. Las «fanfarrias» que solo parecen molestar en Torre del Mar y que hace preguntarse a los vecinos torreños si es que no le gustan o es que no lo merecen. Por eso quiere eliminar cualquier tipo de evento, desde la Navidad de los niños hasta romeria o carnaval. 

El discurso de Pino sobre las actividades festivas y culturales de Torre del Mar ha sido otro foco de enfrentamiento político.

Conciertos, festivales, celebraciones populares y acontecimientos turísticos han entrado en el debate bajo el calificativo de «fanfarrias». Durante el Pleno del pasado 22 de septiembre volvieron a surgir controversias sobre el futuro de esta programación. Sin embargo, Vélez-Málaga también disfruta de conciertos, actuaciones, ferias, actividades infantiles y grandes espectáculos financiados o promovidos desde las instituciones municipales.

¿Dónde está la diferencia?

Si un concierto es una «fanfarria» en Torre del Mar, también debería serlo en Vélez-Málaga. Si una feria supone un gasto cuestionable en el núcleo costero, el mismo examen debería aplicarse a la Feria de San Miguel. No parece razonable utilizar el ahorro como argumento para reducir las actividades de una localidad y guardar silencio ante celebraciones comparables en otra.

Pino debería aclarar si propone una reducción general de los gastos festivos del municipio o si sus objeciones se concentran específicamente en Torre del Mar.

Una programación de más de cien actividades en Vélez que no recibe los mismos reproches

La Real Feria de San Miguel cuenta este año con más de un centenar de actividades, conciertos y propuestas culturales. El programa municipal incluye actuaciones de Camela, Cali y El Dandee, Salistre y María del Monte, entre otros artistas.

Mientras tanto, la programación de Torre del Mar ha sido objeto de críticas de Pino, incluidas las expresadas durante el Pleno del 22 de septiembre. Una información publicada al día siguiente por La Nueva Axarquía atribuyó al portavoz andalucista la intención de suprimir conciertos, exhibiciones aéreas y otras actividades que califica de «fanfarrias».

Si esa es su propuesta, los vecinos tienen derecho a conocer su alcance real.

¿Eliminaría el Festival Aéreo de Torre del Mar mientras mantiene los grandes conciertos de San Miguel? ¿Recortaría la Feria de Santiago y Santa Ana mientras conserva la programación de Vélez? ¿Consideraría prescindibles las actividades infantiles, la Navidad o los carnavales torreños?

Son preguntas especialmente relevantes para alguien que aspira a gobernar un municipio compuesto por distintos pueblos y núcleos de población. El enfrentamiento con el GIPMTM no puede convertirse en un enfrentamiento con los eventos de Torre del Mar,

El Grupo Independiente Pro Municipio de Torre del Mar lleva años defendiendo una programación cultural, turística y festiva propia para el núcleo costero. Pino mantiene una confrontación política con esa formación, algo legítimo dentro de la actividad municipal. Pero una cosa es cuestionar la gestión del GIPMTM y otra muy distinta proponer la supresión de actividades que disfrutan vecinos y visitantes.

La Feria de Torre del Mar no es propiedad de ningún partido. Tampoco lo son sus tradiciones religiosas, sus conciertos, sus fiestas infantiles o sus acontecimientos turísticos. Castigar políticamente una programación por quién la organiza perjudicaría, en primer lugar, a los ciudadanos que participan en ella.

Precisamente por eso, Pino debe explicar qué criterios objetivos utiliza para distinguir entre las actividades de Vélez-Málaga y las de Torre del Mar.

Pino debe aclarar si quiere el mismo futuro festivo para ambos núcleos

La fotografía política de esta semana deja un contraste evidente: Pino participa en el pregón de San Miguel mientras continúa abierto el debate sobre sus ausencias y sus críticas a las celebraciones torreñas. No hay nada reprochable en asistir a una feria. Lo cuestionable sería defender públicamente restricciones que solo afectasen a una parte del municipio.

La cuestión tampoco consiste en enfrentar a Vélez-Málaga con Torre del Mar. Ambas localidades merecen conservar sus tradiciones, desarrollar actividades culturales y aprovechar el atractivo turístico de sus celebraciones. Lo que no resulta coherente es cuestionar sistemáticamente una programación festiva sin explicar si se aplicaría el mismo criterio a otra de características similares.

José Pino tiene ahora la oportunidad de concretar sus propuestas y despejar las dudas sobre su modelo de municipio. Porque los vecinos de Torre del Mar tienen tanto derecho como los de Vélez-Málaga a conocer qué futuro reserva cada formación política para sus fiestas, sus tradiciones y sus acontecimientos culturales. Y esa respuesta debe ir más allá de llamar «fanfarrias» a los eventos que organiza un adversario político.

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