Vélez-Costa usa estética skinhead, puños y acusaciones graves para convocar una manifestación en Vélez-Málaga

La página de Facebook Vélez-Costa y su autor, el ex conserje de EMVIPSA que sustrajo información sensible de Asuntos Sociales, ha lanzado una agresiva convocatoria contra Jesús Pérez Atencia que va mucho más allá de una protesta.
El cartel coloca como elemento protagonista una gran bota militar, iconografía históricamente vinculada también a la estética skinhead, junto a puños cerrados y hombres vestidos de negro.
Pero el tono sube todavía más en el texto de la convocatoria: "Veamos de qué es capaz el pueblo de Vélez-Málaga", "paremos los pies a la mafia torreña" y "11 años de corrupción de Atencia y su banda". Una declaración de intenciones y que podría incitar a la violencia en algunos términos.
Una combinación de imágenes y palabras que convierte una reivindicación política en un señalamiento personal de enorme gravedad y que podría provocar hechos más allá de la lícita manifestación pública.
El anuncio de la página Vélez-Costa no aclara si su convocatoria además ha sido debidamente comunicada a la autoridad competente. Si no lo estuviera, sus promotores podrían afrontar responsabilidades administrativas.
Y existe una cuestión todavía más seria.
Si la concentración acaba provocando amenazas, agresiones, daños o alteraciones graves del orden público, las publicaciones realizadas previamente podrían terminar bajo la lupa de Policía, Fiscalía o un juzgado para determinar quién promovió la movilización, qué mensajes lanzó y si existió alguna relación entre esos mensajes y los incidentes.
Porque convocar desde Facebook no garantiza anonimato ni impunidad: la legislación permite identificar como promotores a quienes aparecen como responsables a través de publicaciones, convocatorias, lemas o signos utilizados para organizar una concentración.
Tampoco son menores las acusaciones de "corrupción", "mafia" o "banda". La crítica política está protegida, incluso cuando es extremadamente dura, pero atribuir delitos a una persona sin poder acreditarlos puede tener consecuencias judiciales. Mucho más de una persona que cuenta con un número importante de demandas por su actitud desde hace varios años sin haber podido comprobar nada de lo que dice.
La protesta democrática es legítima. Lo que resulta mucho más difícil de justificar es convocar a ciudadanos contra una persona concreta utilizando botas militares de estética skin, puños, mensajes intimidatorios y expresiones como "veamos de qué es capaz el pueblo".
Vélez-Costa ha decidido elevar la temperatura. Si alguien termina cruzando la línea de la violencia, habrá que mirar también quién encendió previamente la mecha y las consecuencias.
